Donald Trump fascinado por su “competidor” ruso

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(EFE).- Guiado aún por la lógica de su carrera como magnate inmobiliario, el presidente estadounidense, Donald Trump, encara su cumbre de este lunes con Vladímir Putin como una “competición” entre dos titanes, un pulso con un líder autoritario por el que siente desde hace años una extraña fascinación.

Trump nunca ha ocultado su admiración por los dirigentes con tendencias autócratas y en Helsinki podrá medirse con el que más le cautiva de todos, el presidente ruso, al que se niega a definir en términos de “amigo o enemigo”.

Vladímir Putin y Donald Trump, durante la cumbre del G-20. /Reuters

“Es un competidor. Él representa a Rusia. Yo represento a Estados Unidos. Así que, en cierto sentido, somos competidores”, dijo Trump en una conferencia de prensa este jueves en Bruselas.

EL EXEMPRESARIO, DE 72 AÑOS, SE HA DESHECHO EN ELOGIOS A PUTIN DESDE SU CAMPAÑA ELECTORAL DE 2016, EN LA QUE LE DEFINIÓ COMO UN “LÍDER FUERTE” CON UN “GRAN CONTROL SOBRE SU PAÍS”

El exempresario, de 72 años, se ha deshecho en elogios a Putin desde su campaña electoral de 2016, en la que le definió como un “líder fuerte” con un “gran control sobre su país”, y alabó su “índice de aprobación del 82%”.

Ni la investigación sobre la presunta injerencia rusa en las elecciones que le dieron la victoria ni la presión de su propio partido han cambiado el discurso de Trump, quien el año pasado llegó a defender a Putin cuando un comentarista conservador le llamó “asesino” al responder: “¿Crees que nuestro país es tan inocente?”

Trump, que ha puesto patas arriba las relaciones con aliados tradicionales de Washington como Canadá y la Unión Europea (UE), parece contemplar su cumbre con Putin como una oportunidad de dejar una huella positiva en el escenario mundial, al iniciar un deshielo con Rusia.

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La cita con Putin llega un mes después de la que mantuvo con uno de los enemigos más acérrimos de Washington, el líder norcoreano, Kim Jong-un, a la que acudió motivado por el deseo de añadir un claro triunfo diplomático a su legado, tras esforzarse en deshacer las iniciativas sobre Irán y Cuba de su predecesor, Barack Obama.

Pese a la dificultad de desentrañar las tensiones con Rusia, Trump tiene una confianza ciega en su capacidad como negociador y este martes pronosticó que, de las tres paradas de su gira europea, la de Helsinki sería “la más fácil de todas”.

La personalidad impulsiva y egocéntrica de Trump está marcada por su carrera como empresario en Nueva York, en la que “entraba en una habitación buscando a la persona más fuerte que hubiera allí e iba a por ella para demostrarle quién estaba al mando”, según Gwenda Blair, autora de una biografía sobre el mandatario.

“Es un macho alfa, es muy competitivo y tiene que ganar por encima de todo, sin importar lo que tenga que hacer para lograrlo”, aseguró Blair a Efe el año pasado.

El magnate de inconfundible peinado sacudió en 2015 el panorama político estadounidense al anunciar su campaña presidencial y fulminó a 16 rivales en las primarias republicanas con su discurso populista, antes de protagonizar una amarga competición contra la candidata demócrata, la exsecretaria de Estado Hillary Clinton.

Como aspirante, Trump generó polémicas mundiales al insultar a los inmigrantes mexicanos, prometer la construcción de un muro en la frontera con México y proponer un veto a la entrada de musulmanes en EE UU, que, una vez llegó al poder, convirtió en una barrera a los ciudadanos de una decena de naciones.

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Tras ser elegido presidente, aunque sin ganar el voto popular, Trump logró reducir los fondos a la reforma sanitaria de 2010 y aprobar una reforma fiscal con un gran recorte de impuestos, mientras generaba un pulso entre su peculiar idiosincrasia y las arraigadas normas del sistema de Gobierno estadounidense.

Nacido en 1946 en Nueva York de una familia descendiente de emigrantes alemanes, Donald John Trump se licenció en Economía Financiera y a los 28 años tomó el relevo de la empresa inmobiliaria de su padre para adentrarse después en el sector de los casinos, con un ascenso en ocasiones complicado y marcado por las deudas.

Productor de los concursos de belleza Miss Universo y Miss América, Trump estrenó la década pasada su propio programa de televisión, El aprendiz (The Apprentice), donde varios candidatos competían por un empleo en su corporación, algo que alimentó su fama e impulsó su carrera presidencial.

Con una fortuna personal estimada en unos 3.100 millones de dólares, Trump está casado con la modelo eslovena Melania Knauss desde 2005, con la que tiene un hijo. Con anterioridad, estuvo unido a la deportista Ivanna Winkerlmayr, con la que tuvo tres hijos, y con la actriz Marla Maples, con la que tuvo una hija.

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