Bolsonaro anuncia que no invitará a su asunción a los presidentes de Venezuela y Cuba

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Faltan dos semanas para la asunción de Jair Bolsonaro como presidente de Brasil, pero ya adoptó una medida que ratifica lo que venía siendo su prédica en contra del régimen de Nicolás Maduro en Venezuela. Bolsonaro no incluyó a Maduro en su lista de invitados para el 1 de enero en Brasilia, pese a que el presidente venezolano había recibido la invitación formal que el gobierno saliente envía a todos los mandatarios de la región.

“Por respeto al pueblo venezolano, no invitamos a Nicolás Maduro para la investidura del PR (presidente electo) Bolsonaro. No hay lugar para Maduro en una celebración de la democracia y del triunfo de la voluntad popular brasileña”, afirmó en Twitter el futuro canciller de Bolsonaro, Ernesto Araújo, al confirmar que el presidente venezolano no está en la lista para la ceremonia de asunción del 1 de enero en Brasilia.

El próximo jefe de la diplomacia brasileña instó además a que “todos los países del mundo” dejen de apoyar a Maduro y se unan “para liberar a Venezuela”, sin ofrecer mayores detalles.

En consecuencia, ante medios de comunicación en Brasil, Bolsonaro detalló que el “dictador que sustituyó a Raúl Castro” sin referirse a él por su nombre, tampoco estará invitado a la toma, reseña el medio local Istoé

Cuando se le cuestionó las razones para su decisión, respondió rápidamente: “Porque son una dictadura y no podemos admitirla. Sus pueblos no tienen libertad”, enfatizó.

En alusión al retiro de los médicos cubanos por decisión unilateral del régimen de la Isla, reiteró la creencia que gran número de ellos, operaba como “agentes infiltrados” y manifestó nuevamente, que bajo su gobierno no aceptarían el trabajo esclavo, como considera trabajaban los profesionales de la salud contratados por la misión médica.

“¿Los cubanos se fueron por qué?”, ​​cuestionó, refiriéndose a los médicos cubanos. “Porque sabían que iba a descubrir que gran parte de ellos, o parte de ellos, eran agentes y militares, y no podemos admitir el trabajo esclavo aquí en Brasil con la máscara de trabajo humanitario”.

La semana pasada Maduro implicó a Bolsonaro en un supuesto plan orquestado por Estados Unidos para asesinarlo, a raíz de una reunión del gobernante electo con el asesor de Seguridad Nacional de la Casa Blanca, John Bolton.

En ese encuentro, que se produjo a finales de noviembre en Río de Janeiro, Bolsonaro y Bolton debatieron, entre otros asuntos, medidas para hacer frente a la crisis en Venezuela, aunque no se especificaron cuáles. “Tenemos que buscar soluciones para Venezuela. Hay que tomar medidas”, señaló entonces Bolsonaro, y aseguró que harán lo posible para resolver la crisis en ese país por “las vías legales y pacíficas”, pues sienten “el reflejo de la dictadura instalada en Venezuela”.

En otras ocasiones, Bolsonaro ya había descartado apoyar una intervención militar en Venezuela y la última vez reiteró que “Brasil siempre va a buscar la vía pacífica para resolver los problemas”.

Ello no ha evitado que Maduro denunciara el miércoles la existencia de un supuesto “complot desde la Casa Blanca” para asesinarlo y el cual estaría ya “en desarrollo” con la complicidad de Brasil y Colombia.

Brasil, al igual que los demás países de la región, ha recibido importantes contingentes de migrantes venezolanos. La ONU cifra en 2,3 millones los venezolanos que han salido en los últimos dos años huyendo de la debacle económica.

La ONU presentó el viernes un plan regional de ayuda a los migrantes venezolanos basado en proyecciones que indican que de aquí a un año hasta 2 millones adicionales abandonarán su país, con lo que su número total en la región puede llegar a los 5,3 millones.

“Sí nos invitó”. Desde Caracas, la respuesta del régimen de Maduro a la “desinvitación” brasileña no se hizo esperar.

El canciller venezolano, Jorge Arreaza, tuiteó dos “notas diplomáticas” que, dijo, fueron enviadas por el Gobierno saliente de Brasil para invitar a Maduro a la asunción, y también colgó la “respuesta oficial” de Venezuela.

“El Presidente @NicolasMaduro jamás consideró asistir a la posesión de un gobierno como el de @jairbolsonaro”, escribió Arreaza en Twitter.

En la comunicación enviada por Caracas a Brasilia, el canciller destacó en un cuadro marcado en rojo que “el Gobierno Socialista, Revolucionario y Libre de Venezuela no asistirá jamás a la toma de posesión de un presidente que es expresión de la intolerancia, del fascismo y de la entrega a intereses contrarios a la integración latinoamericana y caribeña”.

Bolsonaro salió anoche a respaldar a su futuro canciller ante la reacción venezolana. “Naturalmente, regímenes que violan las libertades de sus pueblos y actúan abiertamente contra el futuro Gobierno de Brasil por afinidad ideológica con el grupo derrotado en las elecciones, no estarán en la investidura”, afirmó Bolsonaro en sus redes sociales.

Tradicionalmente, los jefes de Estado sudamericanos son invitados a la investidura de los presidentes de la región. Por ejemplo, el presidente Tabaré Vázquez ya confirmó que asistirá a la asunción de Bolsonaro el 1 de enero.

Por su lado, el presidente de Argentina, Mauricio Macri, que no viajará, acordó con Bolsonaro reunirse el 16 de enero en Brasilia. “Hace un momento hablamos con Jair Bolsonaro por teléfono. Acordamos encontrarnos el 16 de enero en Brasilia para empezar a trabajar juntos en esta nueva etapa”, expresó Macri la semana pasada en su cuenta de Twitter. El ministro de Exteriores argentino, Jorge Faurie, representará a Macri en la asunción de Bolsonaro.

El tema de Venezuela podría estar presente esta semana en Montevideo, cuando mañana martes se reúnan los presidentes del Mercosur. En esa cumbre Uruguay le pasará a Argentina la presidencia pro tempore del bloque.

Venezuela está suspendida del Mercosur, de conformidad con lo dispuesto en el Protocolo de Ushuaia sobre el compromiso democrático en el bloque.

Maduro, por su parte, jurará para un segundo período el 10 de enero, tras haberse adjudicado la victoria en las cuestionadas elecciones de mayo pasado, no reconocidas por Estados Unidos, la Unión Europea y buena parte de los países de América Latina. A esas elecciones no se presentó la oposición.

Vía: nodal

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